Europa flexibiliza la venta de coches de combustión más allá de 2035
Diciembre 2025
Europa flexibiliza la venta de coches de combustión más allá de 2035: La Unión Europea ha dado un giro relevante en su estrategia de movilidad al anunciar una flexibilización de la normativa que afectará a la venta de coches de combustión a partir de 2035.

Europa flexibiliza la venta de coches de combustión más allá de 2035: qué significa para los compradores

La Unión Europea ha dado un giro relevante en su estrategia de movilidad al anunciar una flexibilización de la normativa que afectará a la venta de coches de combustión a partir de 2035. Aunque el objetivo de reducir drásticamente las emisiones se mantiene, el nuevo enfoque abre la puerta a que no todos los vehículos de gasolina y diésel desaparezcan de forma inmediata, algo que tiene un impacto directo tanto en fabricantes como en consumidores.

¿Se podrán comprar coches de combustión después de 2035?

Hasta ahora, la normativa europea establecía que a partir de 2035 solo podrían venderse vehículos nuevos con emisiones de CO₂ cero, lo que en la práctica suponía el fin de los motores de combustión tradicionales.

Con la nueva propuesta, la Comisión Europea plantea un modelo más flexible:
en lugar de exigir una reducción del 100 %, se fija un objetivo del 90 % de reducción de emisiones respecto a 2021. Esto permite que exista un pequeño margen para tecnologías que no sean completamente eléctricas, siempre que el impacto ambiental esté controlado.

En términos prácticos, sí será posible seguir comprando determinados coches con motor térmico después de 2035, siempre que cumplan con los nuevos requisitos.

Apuesta por la neutralidad tecnológica

El cambio normativo se apoya en el principio de neutralidad tecnológica, es decir, no imponer una única solución (el coche 100 % eléctrico), sino permitir distintas tecnologías que contribuyan a la reducción de emisiones.

Entre las opciones que podrían seguir en el mercado se encuentran:

  • Híbridos enchufables de última generación, con mayor autonomía en modo eléctrico.

  • Vehículos con motores térmicos compatibles con combustibles sintéticos (e-fuels).

  • Soluciones híbridas avanzadas que reduzcan drásticamente el consumo y las emisiones.

Esto supone un enfoque más realista para mercados donde la infraestructura de recarga eléctrica todavía es limitada o donde ciertos usos (largos desplazamientos, zonas rurales, flotas profesionales) siguen requiriendo motores térmicos eficientes.

Qué impacto tendrá en el comprador

Para los conductores, esta flexibilización implica:

  • Mayor libertad de elección a medio y largo plazo.

  • Más tiempo para una transición progresiva hacia la electrificación.

  • Posible estabilización de precios al no concentrarse toda la oferta en el vehículo eléctrico.

Comprar un coche de gasolina, diésel o híbrido en los próximos años no será una mala decisión, especialmente si se trata de modelos eficientes y adaptados a las nuevas normativas.

Repercusiones para la industria del automóvil

La industria europea llevaba tiempo solicitando una adaptación de los plazos. La electrificación total requiere inversiones muy elevadas, cambios en la cadena de suministro y una reconversión laboral significativa.

Con este ajuste normativo, Europa busca:

  • Mantener la competitividad frente a fabricantes asiáticos y estadounidenses.

  • Proteger el empleo industrial.

  • Garantizar una transición sostenible tanto económica como tecnológicamente.

¿Se frena la transición ecológica?

No necesariamente. La Unión Europea mantiene su compromiso con la descarbonización, pero reconoce que la transición debe ser viable. El coche eléctrico seguirá ganando protagonismo, pero convivirá con otras tecnologías durante más tiempo del previsto inicialmente.

Conclusión: un escenario más flexible y realista

La flexibilización de la normativa de 2035 marca un punto de inflexión en la automoción europea. Para los compradores, supone tranquilidad y más opciones. Para el sector, una transición más ordenada y sostenible.

Si estás valorando comprar un coche nuevo o cambiar tu vehículo en los próximos años, ahora más que nunca es importante contar con asesoramiento profesional para elegir la motorización que mejor se adapte a tu uso, presupuesto y horizonte normativo.